Independientemente del estado
de la piel, todas las pieles precisan un aporte óptimo
de hidratación.
La falta de hidratación hace que la piel sea fácilmente
vulnerable ante los factores medioambientales (sol, frío,
viento, ambientes climatizados, contaminación, ...) que
la agreden, irritan, resecan y provocan la aparición
de arrugas en la superfície cutánea.
|
|
Así pues, los activos hidratantes son vitales para la
piel:
• Protegen el manto hidrolipídico cutáneo.
• Fortalecen el efecto barrera de la piel.
• Ejercen una acción preventiva anti-âge.
• Equilibran la aportación natural de lípidos,
que se ralentiza con el paso del tiempo.
• Aportan confort, suavidad y elasticidad. |